Cómo funciona

Todo lo que hace, sin tecnicismos

El Cerebro Digital es la memoria de tu empresa, ordenada y siempre a mano. Le hablas a través de Claude y además hace tareas por ti.

Cómo se le habla

Preguntar

Pregunta con tus palabras, como lo dirías en el taller o en la oficina. Te contesta y te dice de qué documento sale.

  • “¿Qué papeles pide la gestoría para dar de alta a un autónomo?”
  • “¿Cada cuánto se revisa el elevador del taller?”
  • “¿Qué hacemos si un cliente reclama una factura?”
  • “¿Cómo se cierra la caja al final del día?”

Pedir que haga cosas

Si la tarea ya está en el cerebro, la sigue paso a paso. Si no está, te propone aprenderla.

  • “Prepárame el presupuesto de una cocina para este cliente.”
  • “Apunta en el Excel de pedidos el de hoy.”
  • “La revisión del compresor pasa a ser cada seis meses.”
  • “Ordena las carpetas de la oficina según las normas.”

Te pide permiso antes de actuar

El cerebro no cambia nada a tus espaldas. Lo hace de tres formas:

  1. 1

    Te enseña lo que va a hacer

    Antes de cambiar o añadir algo, te cuenta en llano qué va a cambiar. Lo confirmas una vez y lo hace de tirón.

  2. 2

    Te abre una ventana para que elijas

    Cuando hace falta una carpeta o un fichero tuyo, te sale una ventana para elegirlo. Nunca te pide que escribas dónde está algo.

  3. 3

    Te pide aprobar permisos

    La primera vez que una tarea necesita tocar algo de tu ordenador, una ventana dice en palabras normales qué podrá hacer. Lo arriesgado va marcado y rechazar es el botón por defecto.

Todo lo que sabe hacer

Encontrar respuestas

Busca en todo lo que sabe y te dice de dónde lo saca. También responde sobre la historia de un documento: qué cambió, quién y por qué.

Hacer tareas y aprender nuevas

Sigue los procedimientos escritos igual cada vez. Si algo se repite, se lo explicas, te lo propone escrito y, cuando lo apruebas, lo aprende.

Cambiar lo que sabe

Un proveedor nuevo, un precio distinto: díselo. Te enseña el cambio antes de hacerlo y lo anterior queda en el historial.

Meter los documentos de tu empresa

Eliges la carpeta, te propone las áreas que ve y redacta sus documentos. Lee PDF, Word, Excel, PowerPoint, correos, escaneados y fotos. No hace un documento por fichero: 400 presupuestos son un resumen y un inventario.

Ordenar tus carpetas

Te propone un orden según las normas de tu sector y hace una copia ordenada. Lo sensible va a una carpeta aparte que no abre.

Encontrar el original

No guarda tus ficheros, pero sabe dónde está cada uno: te dice la carpeta y el nombre.

PDF con tu logo

Lo configuras una vez con tu plantilla o tu logo, y los documentos que haces una y otra vez salen con tu imagen.

Conectar programas que ya usas

Primero intenta hacerlo con tus ficheros. Si hace falta, usa conectores verificados y tú decides qué puede hacer solo y qué te pregunta.

Caja fuerte de contraseñas

Cifrada y abierta con tu contraseña maestra. Las tareas sacan de ahí lo que necesitan; el asistente nunca las ve.

Varias personas y áreas con llave

Con equipo, hasta 10 personas. Das de alta y de baja con una frase, y las áreas con llave solo las ven quienes tú digas.

Copias de seguridad

Se hacen solas cada semana, se comprueban y se guardan las cuatro últimas. Si una falla, te lo dice.

Desde el móvil y en otro idioma

Lo usas desde el móvil con Claude. Se monta en castellano o en inglés, y cada persona puede preguntarle en su idioma.

Lo que nunca hace

La regla de fondo: el cerebro guarda el saber, no los datos sensibles.

Salud

Nunca abre reconocimientos, informes médicos ni bajas, ni escribe en un documento a una persona junto a una dolencia.

Contraseñas

No abre ficheros que parecen de contraseñas. Si encuentra una escrita, no la copia: te avisa. Nunca te pide una en la conversación.

Datos personales

Nóminas, contratos o DNI solo se abren si lo permites para esa carpeta, y aun así sin escribir nombres de personas.

Tus originales

Nunca se modifican. Nada se instala ni se conecta sin tu permiso, y nada pasa de un cerebro a otro sin tu «sí».

Cómo se monta

  1. 1

    Instalas la extensión Cerebro Digital en Claude Desktop con un doble clic.

  2. 2

    El asistente te hace tres preguntas: el nombre de la empresa, cómo te llamas y dónde estará tu cerebro.

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    Pulsas en algunas ventanas y creas la contraseña maestra de la caja fuerte.

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    Empiezas a meterle los documentos de tu empresa.

Con cada cerebro van dos guías, en PDF y en tu idioma: una para el día a día, sin nada de informática, y otra técnica.

Empieza con tu cerebro

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